Lo que quise decir
Hablo de cómo la rabia y el dolor se mezclan dentro de mí, convirtiéndome en mi propio verdugo. Es un desahogo sobre sentirse atrapado en la culpa y la desesperación sin poder sonreír.
La escribí en enero de 2026.
Letra
Me golpearé sin cólera alguna
y sin odio, como un carnicero,
como Moisés golpeara la roca
y así lo haré hasta que calme mi desespero
para alimentar mi Sahara propio
a las vertientes del sufrimiento.
Mi deseo de esperanza henchido
habrá de flotar sobre tu llanto salino
como un barco que se larga hacia la mar
y como en mi corazón, al que colmaron,
habrán de retumbar tus queridos sollozos
como un tambor que bate parche al atacar.
¿No soy un arpegio disonante
que suena en la divina sinfonía
todo gracias a la voraz ironía
que me mantea y me muerde?
¡En mi voz está ella, la turba!
¡En mi sangre el veneno negro!
Yo soy el siniestro espejo
donde se contempla la furia.
¡Yo soy el puñal y la herida!
¡Soy el cachetazo y la mejilla!
¡Los miembros y el tormento,
el verdugo y el atormentado!
¡De mi corazón vampiro tenaz,
de esos grandes abandonados,
a la risa eterna ya condenados
y que no pueden sonreír jamás!


