Lo que quise decir
Hablo de cómo las clases altas y bajas usan los nombres propios para diferenciarse o integrarse socialmente. Comento que el sistema premia a los ricos con apellidos compuestos mientras los pobres cargan con un techo de cristal insuperable.
La escribí en marzo de 2026.
Letra
En un artículo de Steven Levit de Freakonomics explica cómo los oligarcas ponen a sus niños nombres inusuales, Cayetana, Adolfo, para diferenciarse de los menesterosos, Jonatan, Jenni. Con el tiempo, los menesterosos van poniendo nombres de los oligarcas a sus hijos para no parecer tan humildes. Una vez que se han popularizado los nombres de los oligarcas, éstos adoptan otros menos frecuentes para diferenciarse y vuelta a empezar. En el caso de América los nombres más frecuentes entre negros son diferentes que entre blancos. Algunos padres negros ponen a sus hijos nombres frecuentes entre los blancos para favorecer su integración fuera del gueto.
Al final los nombres considerados pijos cambian de generación en generación. Lo que hoy es pijo, mañana será vulgar y viceversa. Dentro de 20 años veremos al marqués de chorrapelada llamar a sus hijos Jonathan y Jenni.
Nombres de elite
Generación a generación
Cambian con el beat
Es pura transformación
Hoy eres estrella
Mañana nadie te ve
Ayer eras vela
Hoy eres lo que fue
Al final los nombres
Cambian de generación
Lo que es vip hoy
Mañana será lumpen (uy)
Lo que hoy reluce
Mañana se apaga
En la moda luce
Luego se deshaga
Al final los nombres
Cambian de generación
Lo que es vip hoy
Mañana es del montón
Esto es un ciclo
Nada permanece
Lo que hoy es título
Mañana desaparece
Lo único que no harás
Será escalar
En la escalera social
Techo de cristal, para los pobres
Pocas opciones
Jamás tendremos los millones
Dan igual las decisiones
Ni las acciones
Esa puta gentuza funciona por sobres
Y por sus nombres
de pijales
Son ellos directores
(nunca trabajadores)
Son EREV RA, almas de pecadores
Nosotros ya ni agricultores
Apellidos compuestos de mandones
Todos unos materialistas cabrones
Proletarios condenados a ser lumpen
Somos todos colaboradores
De un sistema de administradores
Que nos convierte en consumidores
Tanto tienes tanto vales
Pero ahora podemos ser, también, comunicadores
Hasta profesores
(yeeaaaah)


